lunes, 11 de febrero de 2008
A medias
Esto que ves aquí, quizá no sea todo lo que hay pero me gustaría asegurarte que es medio verdad. Sí, aquí se llega mendigando certezas, aquí he llegado impulsado por un miedo que crece al otro lado de cualquier sitio, aquí se viene con la sensación de que la percepción tiene poca palabra y que en cualquier momento nos acecha el riesgo de que se haga noble (con ayuda o sin ella) y nos muestre lo inabarcable como desmesurada e ilógica que puede llegar a ser o que es cuando se le antoja. Quizá lo que muestre esta percepción tan poco fiable es que puede que percibamos algo fuera de las leyes del espacio y del tiempo. No lo se...o mejor dicho quizá solo lo sepa a medias. Quizá no sea un fallo perceptivo, no lo se y quizá busque una constelación para orientarme en lo más oscuro del techo de alguna caverna. Lo más probable quizá sea pensar que no usamos toda la capacidad cerebral que potencialmente tenemos y que en determinadas circunstacias simplemente somos capaces de aumentar (o disminuir...)nuestra concentración para ser por ello capaces de captar más de lo que habitualmente cogemos (o se nos da). Pero si nadie es capaz de usar absolutamente todo su poder mental, no es tan descabellado pensar que exista algo más o menos real que se nos escape o se nos ande escapando del entendimiendo; bueno quizá sí y esto que pienso roza o se acuesta con la mayor ignorancia. A mí lo que me gustaría decir es que tanta casualidad, tanto misterio, tanta coincidencia, tanto acierto en el momento perfecto, tanto fallo en el momento fatal, etc. quizá no lo sean tanto, o más que eso, quizá sean todo lo contrario... ¿quién puede negar que se ajustan a algún plan? Sabemos que todo tiene su causa, pero quién nos asegura la singularidad de la causa o de la causa-final, quién va a venir a decirme que las cosas pasan "porque esas cosas pasan..." ¿algún científico?¿algún teólogo? Quién sino yo para llegar hasta aquí y darme a escoger entre creerme mi vida o no creer jamás en nada. Quién mejor que uno para darle sentido a su vida, aunque ese sentido quizá no sea más que un juego en todo este entramado de luces y sombras que es lo que sabemos. Aunque todo lo que sepamos no lo sepamos más que a medias.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario